Hace unos meses tomé parte en uno de los cursos
de Nociones Comunes. Era sobre crianza y cuidados, un tema que ha pasado a
ser "mi tema" desde poco después de que naciera mi primer hijo, Bam
Bam, en 2009. Una de las cuestiones que no tuvimos tiempo de debatir fue la del
instinto maternal.
Es un tema bien complicado, en el que se
entremezclan grandes dosis de conocimiento especializado y cantidades aún mayores
de prejuicios ideológicos. Yo no soy ninguna experta, ni tampoco puedo
presumir de estar libre de prejuicios. Pero confío en que estas notas que
preparé para aquel curso puedan ser de utilidad para situar el debate en un
terreno más o menos razonable. Que no es poco: en efecto, muchas veces la
discusión parte de posiciones bastante poco sensatas.
